
Haciendo que las bombillas de curado por luz ultravioleta funcionen en cualquier prensa
Cuando se imprimen prendas de vestir, es necesario que la energía de onda corta infrarroja actúe de manera eficaz y rápida. Se quiere que la tinta se seque, pero no se desea que la prenda quede demasiado rígida al secarse.
El verdadero problema es encontrar una bombilla que realmente funcione en las cinco principales marcas de prensas. Hemos invertido mucho tiempo en resolver este problema, y en realidad todo se reduce a tres cosas: la potencia, el tamaño y el conector.
La lucha por la potencia
La mayoría de los secadores industriales tienen un “punto óptimo” muy específico en cuanto a voltaje y vatios, para poder calentar la superficie en cuestión de segundos. Nuestros tubos están diseñados para alcanzar esos valores exactos.
Por ejemplo, un tubo de cuarzo halógeno de 230V o 240V necesita una cantidad precisa de vatios por centímetro. Si la potencia es demasiado baja, la tinta seguirá siendo pegajosa. ¿Demasiado alta? Entonces, habrás arruinado la prenda. Ajustamos nuestros filamentos para que el calor sea estable y se ajuste a lo que el fabricante original tenía en mente. Esto significa que puedes simplemente reemplazar la bombilla sin tener que manipular la caja de control o cambiar los cables.
El tamaño y el acabado
Aquí es donde fallan la mayoría de las bombillas baratas de terceros. Si no encajan perfectamente, son inútiles.
Nosotros preferimos usar bases R7s y SK15, ya que son confiables para conexiones de alta temperatura. También utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza, para que las bombillas no se dañen al encenderse. Para aquellos que lo necesitan, también ofrecemos opciones con revestimiento que dirigen el calor directamente hacia la tinta, en lugar de desperdiciarlo en la placa de impresión.
La realidad práctica
La cosa es que una bombilla no es simplemente un componente que se conecta y funciona. También hay que considerar el punto focal del reflector.
Si el tubo es incluso 5 mm más largo o más corto, esto desplaza el centro de calor. Así es como aparecen puntos fríos en la impresión.
Además, hay que tener cuidado con la carcasa del dispositivo. Los focos de alta potencia generan muchísimo calor dentro del equipo. Si utilizas la máquina al máximo de su capacidad, asegúrate de que la ventilación funcione bien. No quererás quedarte allí, preguntándote por qué el sistema de seguridad se activó justo en medio de un trabajo importante.