
Haciendo que la lámpara infrarroja de 500 mm y 2500 W funcione realmente bien en su impresora
Queríamos crear una lámpara infrarroja de 500 mm y 2500 W que pudiera instalarse fácilmente en la impresora, sin necesidad de realizar modificaciones o ajustes complejos. Nuestro objetivo era satisfacer a las cinco principales marcas de impresoras del mundo, asegurándonos de que la lámpara se ajustara perfectamente y que la potencia fuera la adecuada.
Hablemos del calor
Al concentrar 2500 W en un espacio de 500 mm, se genera una enorme cantidad de calor. Esa es precisamente la idea: se necesita que la temperatura de la superficie aumente rápidamente para que la tinta se seque rápidamente y se mantenga en su lugar.
Para evitar que la lámpara se rompa bajo tal presión, utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza. Este material puede soportar bien los cambios térmicos. De esta manera, se obtiene un haz de luz de onda corta que afecta directamente a la tinta, sin dañar el material subyacente.
Un consejo rápido: revise sus fuentes de alimentación. Esta lámpara consume mucha corriente. Si su fuente de energía no es suficiente, podrían dañarse los conectores.
El ajuste es clave
No hay nada peor que un componente “universal” que en realidad no encaja bien. Hemos mantenido la longitud de 500 mm precisa, lo que significa que no será necesario estirar los cables ni forzar la lámpara en un lugar donde no encaja. Los electrodos se alinean con las tomas industriales estándar, y hemos utilizado un filamento de tungsteno especial para que la luminosidad sea la misma que la de los componentes originales. Simplemente funciona.
Uso en la práctica
Estas lámparas se utilizan en los túneles de curado de las impresoras digitales y de pantalla. Están diseñadas para funcionar todo el día, sin sufrir daños.
Pero aquí está el problema: 2500 W genera mucho calor. Si la ventilación está obstruida por polvo o es insuficiente, ese calor se acumulará y causará daños a la lámpara.
Mantenga sus ventiladores limpios
Y cuando conecte la lámpara, asegúrese de que las conexiones estén bien apretadas. No quiere que haya arcos eléctricos en la base de la lámpara. Es sencillo, pero le ahorrará muchos problemas en el futuro.