
Cómo aprovechar al máximo nuestras lámparas de fibra de carbono de 1000 mm y 900 W Si alguna vez has tenido que lidiar con esos tubos halógenos de onda corta, sabrás lo difícil que es su uso. Emiten demasiado calor en un solo punto, dejando el resto del área fría. Hemos creado esta lámpara de fibra de carbono de 1000 mm para solucionar ese problema. Se trata de distribuir el calor uniformemente. El “punto óptimo” para la emisión de calor Estamos hablando de 900 W distribuidos a lo largo de un metro completo. Eso significa que el calor es constante, sin picos repentinos. No hay puntos calientes que puedan dañar los plásticos o arruinar recubrimientos delicados. Es ideal para cintas transportadoras anchas o hornos de curado grandes. Si necesitas que todo tu espacio de trabajo esté a la misma temperatura, sin solo unos pocos puntos extremadamente calientes, esta es la solución adecuada. ¿Por qué fibra de carbono? Lo mejor de la fibra de carbono es que maneja mucho mejor los ciclos de calor y frío que el tungsteno. No se deforma ni se rompe. Envolvemos el filamento en vidrio de cuarzo, de modo que la energía infrarroja puede pasar a través de él sin problemas. Dado que la fibra de carbono no necesita alcanzar temperaturas tan altas como los tubos halógenos para funcionar, estas lámparas suelen durar mucho más tiempo. Por favor, mantén el tubo de cuarzo limpio. El aceite y el polvo son sus enemigos. Algunos consejos para su instalación Estas lámparas se conectan fácilmente a la mayoría de los controladores industriales. Pero recuerda algo: la curva de resistencia es ligeramente diferente a la de los filamentos metálicos. **Verifica tu fuente de alimentación.**Asegúrate de que pueda soportar el aumento de corriente durante el arranque inicial; de lo contrario, podrías tener que apagarla inmediatamente después de encenderla. Ahora, seamos realistas: esta lámpara no sirve para alcanzar temperaturas de 500°C en dos segundos. Es como un corredor de maratón, no un velocista. Es perfecta para secar, precalentar o mantener una zona a una temperatura constante. Y por último: mantén tus reflectores limpios. Si el espejo se ensucia, la eficiencia de la lámpara disminuye y debe trabajar más de lo necesario. Un simple cepillado ayuda mucho.