
Cómo poner en marcha nuevamente su impresora Anatol con tubos halógenos de 230V Si alguna vez ha trabajado con impresoras Anatol, sabe bien lo difícil que es lograr la temperatura adecuada para el proceso de impresión. Es necesario que la tinta se seque perfectamente, pero al mismo tiempo no se debe dañar el material utilizado. Es un equilibrio delicado. Por eso preferimos utilizar tubos halógenos infrarrojos de 230V. A diferencia de los calentadores de cuarzo convencionales, estos tubos generan calor en capas más profundas de la tinta. Es como la diferencia entre una brisa ligera y un chorro de calor dirigido hacia un punto específico. Los detalles técnicos La mayoría de las instalaciones industriales ya funcionan con 230V, por lo que estos tubos encajan perfectamente. Hemos invertido mucho tiempo en asegurarnos de que la potencia de estos tubos sea exactamente igual a la del equipo original. ¿Por qué es importante esto? Porque así no necesita preocuparse por ajustar los controles o pasar horas modificando las configuraciones PID. Solo hay que conectarlos, y generarán exactamente la misma densidad de calor a la que está acostumbrado. Sin suposiciones. Sin problemas. ¿Qué sucede realmente dentro del tubo? Dentro del vidrio de cuarzo hay ciertos procesos químicos en acción. Utilizamos una mezcla de gases halógenos que evitan que el filamento de tungsteno se queme demasiado rápido. En lugar de simplemente evaporarse, el tungsteno se deposita nuevamente sobre el filamento. De esta manera, el tubo se “refresca” mientras funciona. Esto permite mantener una salida de luz constante durante miles de horas. Además, el vidrio de cuarzo está diseñado para permitir que la energía infrarroja pase a través de él, en lugar de ser absorbida. Esto evita que el tubo se agriete cuando se aumenta o disminuye rápidamente la temperatura. Cómo hacer el cambio Si está cansado de pagar precios excesivos por los productos originales, estos tubos son una alternativa perfecta. Tienen el mismo tamaño y conectores. Es muy sencillo. Pero aquí hay un consejo importante: estos tubos generan mucho calor concentrado. Si sus reflectores están sucios o dañados, perderá eficiencia. En el peor de los casos, incluso podría sobrecalentarse el extremo del tubo. Mantenga sus reflectores limpios. Cuando la trayectoria del calor sea correcta, su material se calentará perfectamente, sin esos bordes quemados tan molestos.